Revista del Domingo.- El Paseo de la Fama de Hollywood tiene oficialmente una nueva y brillante incorporación. Miley Cyrus recibió la estrella número 2,845 en la categoría de Grabación, consolidando su estatus como uno de los iconos culturales más importantes y resilientes de su generación. La ceremonia, celebrada en Hollywood Boulevard, se convirtió en un emotivo homenaje a una trayectoria que comenzó hace 20 años bajo los focos de Disney y que hoy brilla con luz propia e independiente.
Vestida con un espectacular diseño exclusivo de su gran amiga Donatella Versace, la intérprete de Flowers estuvo acompañada por su familia, su prometido Maxx Morando, y figuras de la industria como la actriz Anya Taylor-Joy. Durante su discurso de aceptación, una conmovida Miley dejó claro que este reconocimiento va mucho más allá de un galardón tradicional.
“La estrella no es algo que ganas como un juego de temporada. No es algo que puedas perseguir o coleccionar. No es algo por lo que haces el próximo disco para luego llevarlo por ahí como un trofeo", reflexionó la artista ante cientos de fans que coreaban sus canciones. "Lo que se siente tan especial para mí es que esta estrella es la acumulación de toda una vida de devoción al arte"
La encargada de abrir la ceremonia fue Ana Martinez, productora del Paseo de la Fama, quien destacó el impacto de Cyrus en la cultura pop. Martinez aseguró que Miley "se merece sus flores" por su incesante creatividad y por haber servido de inspiración para generaciones de jóvenes que la vieron crecer, y adueñarse de su propio destino .
Por su parte, Anya Taylor-Joy elogió la valentía de la cantante para romper las reglas de la industria convencional:
“Miley nunca pidió permiso para evolucionar. Lo hizo de forma hermosa, sin dudarlo y siendo siempre, absolutamente auténtica".
La inauguración de la estrella llega en un momento cumbre para Cyrus, quien tras arrasar en los premios Grammy, sigue demostrando que su legado apenas se está escribiendo. Al cerrar su discurso, la artista compartió su deseo de que su nombre tallado inspire a quienes vengan después: "Mi esperanza es que lo que deje atrás continúe afectando los corazones de las generaciones futuras. Espero que despierte algo crudo, imperfecto, sexy, glamoroso y alegre".