BTS renuncia a los Grammys: ¿Inclusión o segregación?
La decisión de BTS y HYBE de no someter su álbum Arirang para consideración en los Grammys 2027 marca un hito en la industria musical
Por Iosune Roncal
31 de julio de 2026
Revista del Domingo.- La decisión de BTS de no presentar su música a los Grammy expone la falla de una industria que confunde la inclusión con la segregación. La creación de categorías regionales como Mejor Canción Latina o Interpretación de Música Asiática funciona en la práctica al marginar a los artistas no anglófonos de los premios principales, encasillando el éxito global en parcelas secundarias.

Al renunciar a una nominación casi asegurada, el grupo surcoreano y su agencia, HYBE, priorizaron la integridad artística sobre el reconocimiento condescendiente, buscando proteger el estatus y el orgullo de toda la industria del K-pop. Esta postura refleja una nueva realidad donde la relación de poder se ha invertido: con cifras récord y un alcance global independiente, BTS ya no necesita el aval de la Academia; por el contrario, son las galas tradicionales, acosadas por la pérdida de audiencia y credibilidad, las que dependen de estos fenómenos de masas para mantenerse relevantes.

La compañía comentó que otros artistas de HYBE continuarán enviando su trabajo individualmente, mientras que BTS decidió no presentarlo después de una cuidadosa deliberación.

Aunque la Academia de la Grabación suele ser lenta para reformar sus estructuras internas, el boicot de BTS sienta un precedente histórico indispensable. Al demostrar que el éxito no depende de la validación occidental, la banda no solo presiona las métricas de la gala, sino que fuerza a la industria a entender que el mapa de la música actual no puede seguir juzgándose bajo los viejos límites de la geografía y el idioma.