Para la temporada Crucero 2027, el mapa nos lleva por costas cargadas de leyenda y joyas arquitectónicas. Aquí te revelamos las paradas imprescindibles y el simbolismo detrás de cada elección.
Chanel: Biarritz
28 de abril de 2026
Francia
La casa regresa a uno de sus puntos de mayor carga histórica: Biarritz, la ciudad costera donde Gabrielle Chanel inauguró su primera casa de alta costura en 1915.
La elección es profundamente simbólica y personal. Como señala el presidente de Chanel, Bruno Pavlovsky: "Biarritz desempeña un papel fundamental en la historia de Chanel… Nos complace que Matthieu Blazy haya elegido este destino, tan querido por la Casa, para presentar su primera visión de la colección Crucero".
Max Mara: Shanghái
16 de junio de 2026
China
Tras la presentación cinematográfica del año pasado en la Reggia di Caserta de Nápoles, Max Mara dirige su mirada hacia el este. El desfile de Max Mara Resort 2027 se celebrará en Shanghái, una ciudad cuya mezcla de futurismo y glamour clásico refleja la dualidad de la marca: lujo pragmático con un toque teatral. Los detalles se mantienen en secreto, pero la ubicación indica un diálogo continuo con las capitales de la moda asiática y la creciente influencia de su selecta clientela, precisa Grazia.
Gucci: Nueva York
16 de mayo de 2026
EEUU
Demna debuta con Gucci en la edición Crucero nada menos que en Nueva York, ciudad que forjó la identidad global de la casa. En 1953, Gucci abrió aquí su primera tienda internacional, consolidando sus ambiciones transatlánticas e iniciando una nueva era de expansión. Regresar a esta encrucijada cultural resulta no solo simbólico, sino estratégico: una audaz combinación del carácter innovador de Demna con la inagotable energía creativa de la ciudad.
Louis Vuitton: Nueva York
20 de mayo de 2026
EEUU
Louis Vuitton regresa a Estados Unidos para la edición Crucero 2027, con Nicolas Ghesquière listo para revelar su última visión en Nueva York. Los detalles del lugar se mantienen en secreto, pero su historial de desfiles en Estados Unidos ofrece una visión clara de lo que podría venir.
Ghesquière ha transformado previamente algunos de los sitios arquitectónicos más impactantes del país en pasarelas de Vuitton: la escultural Bob Hope Estate en Palm Springs, la austera belleza del Instituto Salk en San Diego y el TWA Flight Center de mediados de siglo de Eero Saarinen en Nueva York. Cada ubicación subraya su afinidad por los espacios que difuminan la línea entre el pasado y el futuro, lo que sugiere que el escenario de esta temporada será igual de evocador.
Con Anderson entrando en su debut Crucero, y con la mezcla de glamour cinematográfico y energía cultural contemporánea que ofrece Los Ángeles, se espera un entorno que refleje la sensibilidad audaz y moderna que define esta nueva etapa de Dior.