Si decimos “azul bebé” o “rosa Barbie”, todo el mundo tiene claro a qué color nos estamos refiriendo. Con “chartreuse” se abre, sin embargo, la puerta a una paleta de matices que resulta bastante difícil de describir. Poca gente lo conoce, pero ahí está este tono, como una apuesta cromática invencible esta primavera-verano 2026. A juzgar por las propuestas de firmas como Prada, también lo será el próximo otoño, pero no queremos adelantar acontecimientos.
De momento aquí nos encontramos, rastreando la pasarela para aglutinar los looks que más se ajustan al nombre. La tarea es un poco ardua: entre el verde y el amarillo, no parece haber cuórum al respecto. En algunos casos, el matiz es más ácido y cercano al verde lima (Prada, Maitrepierre, Coperni). En otros, se acerca ligeramente al verde manzana, como en Chanel. Balenciaga es una de las firmas en las que es posible encontrar la versión más purista: un tono verdoso que a la luz se vuelve más amarillento. Así también lo encontramos en Burberry, Zimmermann, las faldas de Alaïa o los bolsos de Dior. Su popularidad se encuentra en auge: según Google Trends, “verde neón” y “verde chartreuse” son los tonos de verde más buscados el mes pasado. Además, las búsquedas relativas a los vestidos de graduación de este tono aumentaron un 250%.
En street style es un tono que encontramos con determinada cadencia, presente esencialmente en vestidos. Se trata de un color con tanta personalidad que la apuesta estilística es acompañarlo de básicos neutros: unas botas negras con una cazadora oversize a juego, o unos zapatos destalonados en nude con un bolso del mismo tono. El total look es uno de los difíciles estilismos (por eso de encontrar un ‘chartreuse’ similar) que, sin embargo, resulta un perfecto lienzo en blanco para combinar con accesorios como un bolso de rayas.
¿De dónde viene el verde 'chartreuse?
El nombre procede de un licor de hierbas francés, llamado así por el monasterio cartujo donde se elabora, la Grande Chartreuse, ubicada en los Alpes franceses. Entre los históricos alcoholes que destilan se encuentran dos variedades de licores, un chartreuse más verde y otro más amarillo, ligeramente verdoso, de ahí el nombre del tono más popular de la primavera.
Con información: Vogue Spain